Los Acuerdos que Cambiarán tu Vida



Años atrás, cuando decidí dedicarme al Coaching no tenía idea de cuánto aprendería en el camino... adquiri nuevas técnicas y metodologías, además de conocer a gurus y expertos, que me enseñaran con su próprio modelo de vida. Esta probablemente es la razón por la cual sea difícil mensurar lo que fue el aprendizaje más importante, pero mirando en retrospectiva tiendo a pensar que lo fundamental se refiere al impacto inconsciente que tenemos sobre los demás y viceversa. Realmente ¡no tenemos idea de lo que representa cada comentario, crítica, respuesta o apoyo que ofrecemos a otros! Es más, nos enredamos demasiado.


  • Intentamos ser “los inteligentes” y nos apuramos a contestar cosas, sin aun darnos la oportunidad de terminar de escuchar.

  • Intentamos no parecer “poco inteligentes” y quedamos en silencio cuando deberíamos hablar, sin percibir, que el silencio también es una forma de comunicación.

  • Una y otra vez, ponemos a prueba las “mentiritas blancas”... el tráfico, el otro que no te ayudó, el perro que comió la tarea y por ahí va. Si, es desde niños que el cuidado para no ser castigado surge, pero lo llevamos por la vida sin medir las consecuencias de la falta de integridad.

¿Esto es cansado no? Bien, entraré de lleno en el espectacular libro de hoy: Los Cuatro Acuerdos, del Doctor Miguel Ruiz, un médico de formación que busca transmitir todo lo adquirido por su familia acerca de los toltecas, además de su conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados. Enseñanzas que se basan en dos principios: la verdad y el poder de elección personal acerca de sufrir o no. Según el autor, el sufrimiento surge de muchas formas, pero especialmente por la “no comprensión” de un concepto básico: todos somos UNO. Y si verdaderamente creyéramos en este concepto viviríamos de forma auténtica, no habría mentiras y desacuerdos. Sin embargo, esta no es la forma como vemos las cosas. Lo que vemos es que existe el YO y los otros... y por ende, caímos en la domesticación del Ser Humano, con acuerdos acerca de cómo debemos de comportarnos en sociedad para ser aceptados, qué creer o no creer, que es bonito o feo, que es correcto o incorrecto. Por necesidad, nos tornamos aún más hábiles y pasamos no solo a domesticarnos pero a domesticar a otros... encontrando formas de cómo hacer que el otro, ponga toda su atención en ti. Aprendemos a vivir en base a castigos y recompensas y descubrimos que recibir los premios da mucho más placer que los regaños. Lo que convirtió nuestra vida en una búsqueda insaciable por premios y recompensas, que pueden venir a partir de cosas materiales que puedas acumular, o dinero, o la aceptación del otro y hasta que el otro diga “que valor tienes tu”. Lo sé... es difícil de aceptar, pero tu poder lo entregas en manos del otro, a diario. Pero sin culpas aquí. Esto viene desde muy temprano, cuando querías la aceptación de Papá y Mamá, lo que más tarde se convirtió en aceptación de la pareja, de los hijos, de los jefes y por ahí va. Aprendemos que complacer a los demás es bueno, porque así evitamos el rechazo... ya que ser rechazado significa no ser “suficientemente bueno”. Cada ser humano se convierte en una sumatoria de creencias acumuladas por la vida, y son capaces de lo que sea para mantener la imagen que tenían en el pasado o seguir con las mismas acciones para lograr la “recompensa”. Porque al final del día, según el autor, la domesticación es tan fuerte que no necesitarás de nadie más... uno mismo se castiga según el sistema de creencias que le transmitieron y que compró. El problema es que 95% de las creencias que acumulamos durante la vida no pasan de mentiras, y son ellas que nos causan tanto dolor, así que parecería que es algo normal sufrir, vivir con miedo y crear dramas emocionales. ¿Será? El autor nos invita a reflexionar acerca de cómo vemos el infierno y comparar con lo que vivimos como sociedad. ¿Un lugar de castigo? miedo? dolor? sufrimiento? Con estos ojos, el infierno parece ser acá. :) Sin embargo, vamos, esto no es real. Lo que es real, es que nuestra vida se rige por acuerdos... algunos que escogimos y otros que hemos sido domesticados a seguir. Según Don Miguel, si somos capaces de reconocer que nuestra vida está gobernada por nuestros acuerdos, es a partir de cambios en ellos que veremos alguna transformación. Aquí les comparto los 4 principales Acuerdos que te hacen retomar tu poder personal:



No tomes nada personalmente, a mí parece ser un gran gran gran consejo. Si miramos con ojos de cierta empatía, no es difícil comprender el porque las personas mienten por ejemplo. ¡¡Lo hacen porque tienen miedo!!! Miedo que descubras que no son perfectos y se les caiga la máscara social. Esto resulta muy doloroso, así que mentira, agresión, entre otros, son actos para evitar su propio dolor, no para causarte dolor. Según Don Miguel si no te tomas las cosas personalmente, romperás pequeños acuerdos anteriores y crearás libertad para ti mismo. En la misma línea, las suposiciones son extremadamente dañinas ¡no las hagas! pregunta, constata, investiga. El día que dejes de hacer suposiciones te comunicarás con habilidad y claridad, libre del veneno emocional. Algo muy bonito que particularmente veo en todo esto, es la ausencia de “culpabilidad”, ya sea de uno mismo o de otros. ¿Vez que la libertad también reside en que te trates con amabilidad? Sobretodo entienda que no hay culpa, hay creencias que te limitan, hay condicionamientos que traes del pasado y hay reglas que te pones a ti mismo porque quieres ser aceptado como parte de la sociedad. Wisdom in Action de hoy te invita a ACEPTAR, hacer nuevos acuerdos y tomar acciones:


  • Cuál de los acuerdos mencionados has estado rompiendo con mayor frecuencia? ¿Logras ver el impacto de ello y cómo te sentirías si te liberaras de la creencia que te lleva a romperlo?

  • ¿Cuál es el acuerdo que sientes ser el más difícil de seguir? ¿Qué necesitarías hacer o creer, para darte una oportunidad y empezar a practicarlo?

  • Haz una revisión de tu vida ¿de dónde crees que vienen los mayores juicios hacia ti? ¿de ti mismo o de los demás? ¿Quién es tu mayor Castigador?

  • ¿Cómo sería una vida de Paz y Tranquilidad? ¿De qué o quienes te tienes que alejar para encontrar estos elementos y poder seguir con los acuerdos de forma impecable?

Todo este texto me recordó la Paradoja de las Flores, que dice algo más o menos así: si pides flores a tu esposo y él no te las dá es porque no le importa y ni aun pidiendo lo hace... ... pero si él te las da, no es porque lo hizo de corazón y si porque las pediste. No hay forma de ganar aquí y es en este mundo de suposiciones que vivimos, de creencias infundadas y de la necesidad de protegernos de cosas que no existen. Actuar con la verdad, ser amoroso con las palabras, no mentir, no hacer suposiciones, invitar al otro a realmente expresar lo que quería lograr cuando hizo o no hizo algo, dar el máximo de sí en todo y no tomar las cosas de forma personal, parece ser el camino de romper con el ciclo de sufrimiento que plantamos como semillas. Queda claro que los acuerdos mencionados son absolutamente válidos para la vida, para el trabajo, para el amor o cualquier área que pienses; así que cuida tu comunicación verbal y no verbal, cuida tus pensamientos y reacciones, cuida como tratas a las personas en todos los niveles y percibe que la reacción del otro tiene poco o nada que ver contigo. BE LOVE and KIND with others and yourself.




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