Descubriendo el Secreto de la Felicidad


Hace algunos años se estrenó una película de mucho éxito con Will Smith, llamada The Pursuit of HAPPYness (en búsqueda de la felicidad). En aquel entonces, aún antes de su estreno, el título ya me llamaba mucho la atención y generó una pregunta que se quedó por mucho tiempo en mi mente: ¿será que felicidad es algo que tenemos que perseguir o surge naturalmente en nuestras vidas?

Pasado algunos años, aún no encuentro la respuesta definitiva, pero es una realidad que constantemente la estamos buscando y para cada uno de nosotros puede venir de distinta forma, algunos dirán que es a partir del éxito y otros a partir de relaciones armoniosas. Sin embargo he estado escuchando algo más últimamente. Como Coach, trabajo con muchos ejecutivos, emprendedores y empresarios, que sin sorpresa, son sometidos a grandes presiones en su vida diaria no solo en el ambiente laboral, pero también para balancear su vida familiar, social, fortaleza mental y física frente a tantos desafíos. Independiente del género o edad, a menudo les escucho decir que buscan tener algo de paz y tranquilidad, para poder tener mayor claridad mental y tomar las decisiones de forma más asertiva. Ciertamente existen muchas formas de lograr esta tranquilidad y una de las maneras más económicas que se puede hacer de forma independiente y sin complicación, se llama meditación. Sin embargo, aun y cuando la vasta mayoría de las personas tienen conocimiento y acceso para realizar la práctica de meditación, existe un cierto escepticismo debido a ser algo místico, que solamente personas con mucho tiempo pueden realizar y que lo mejor seria estar en las montañas del Himalaya. Por cierto no puedo culparlos, como Ejecutiva también estuve en esa situación y ciertamente entre las prácticas diarias, podía pensar en actividades físicas como kick boxing, pero sentarme en silencio no estaba para nada en mis planes... hasta que empecé a comprender la meditación (o el poder del silencio) como algo fundamental, científicamente probado y con una lógica y resultados contundentes. Esta es la razón, por la cual escogí el increíble libro de hoy, llamado: The Joy of Living, escrito por Yongey Mingyur Rinpoche, donde veremos como nunca antes, la conexión entre las enseñanzas del budismo, neurociencia y física contemporánea. Mingyur Rinpoche nació en el Nepal y es parte de una generación de maestros del budismo tibetano entrenado fuera del Tíbet y fue nombrado maestro a los 16 años luego de su primer retiro, donde sufrió innumerables pruebas para lidiar con su própria mente. De ahí se especializó cada vez más en la comprensión del funcionamiento de la mente. Como ya debes imaginar, el libro habla acerca del poder de la meditación, pero va en más profundidad que solo enseñarnos a sentarnos en silencio. De hecho, gran parte del libro refuerza el concepto de que cada ser humano consciente, puede ser definido a partir de tres aspectos: cuerpo, habla (aquí refiriéndose a todas las formas de comunicación, gestos, expresiones faciales, sonidos, etc.) y la mente (que entre los tres, es lo más complejo y difícil de describir, por no ser una parte del cuerpo tangible como el corazón o el pulmón). A pesar de su complejidad, es la mente que comanda todo, a partir de las actividades cerebrales. El budismo considera la mente un evento en perpetua evolución, tan poderoso que puede controlar como marionetas el cuerpo y la habla (tu piensas a través de la mente y el cuerpo obedece a través de la acción). ¿Pero qué pasa tras bambalinas para que esto ocurra? Las actividades del cerebro son derivadas de una clase especial de células muy sociables llamadas neuronas. Cuando las neuronas se conectan forman un vínculo muy parecido a viejos amigos y adquieren el hábito de pasar el mismo tipo de mensajes de un lado a otro. (si te imaginaste viejitas chismeando, es exactamente esta imagen que deberías tener en tu mente) Lo fascinante viene ahora: ¿Reconoces aquel momento, donde aun sin conocer una persona, de antemano ya no parece caerte bien o determinada situación que te da pánico y ni siquiera sabes de dónde viene este miedo o algo parece que va ocurrir y aun antes de acontecer, ya te pones triste sin explicación? Ahora ya sabes quienes son los culpables: ¡las neuronas! Los vínculos que ellas crean, forman lo que se llama hábitos mentales, por ejemplo si cuando niño un perro saltó sobre ti y te ha provocado miedo, un conjunto de conexiones neuronales se formaron en aquel entonces, correspondientes a la sensación de miedo y enviaste un mensaje a ti mismo de que los perros te asustan. Al ver un perro después de este evento, el mismo conjunto de neuronas se activan y empiezan a “platicar” entre ellas para recordarte que los perros son peligrosos; y cada vez que el evento se repita (ver a un perro), nuevas pláticas de neuronas ocurren hasta que el mensaje esté tan enraizado que dejas de cuestionar si es verdad o no, y solo al pensar en “perros” tu corazón palpita. Bien, si esta fuera nuestra realidad de vida, digamos que muchos tendrían los pequeños traumas de la infancia para toda la vida, pero hay algo extraordinario en nuestra mente: la capacidad de sustituir conexiones neuronales antiguas por las nuevas, lo que es conocido como “plasticidad neuronal” y ocurren a partir de nuevas experiencias que sustituyen las anteriores. Usando el mismo ejemplo: hoy visitas a un amigo que tiene un perro muy dócil y cada vez que te acercas al perro, él en lugar de sonar amenazante, empieza a jugar y acercarse pidiendo cariño. Tu al principio te asustas, pero viéndolo tan dócil, un nuevo conjunto de conexiones empiezan a formarse asociadas a la sensación física agradable relacionada con perros... en lugar de miedo, surge la diversión. Cada vez que visitas a tu amigo, estas conexiones son reforzadas, hasta el momento que sustituyen a las anteriores. En pocas palabras, aquí te va la buena noticia: Cualquier sentimiento que tengas, que resulte en algo negativo a ti, puede ser cambiado a partir de nuevas conexiones neuronales, ¡porque nuestra mente es flexible! Avanzando un poco más en esta idea, los billones de neuronas del cerebro humano, son agrupados en tres niveles diferentes: el tronco cerebral o cerebro reptiliano, el sistema límbico o cerebro emocional y el neocortex (o sea, 3 en 1). Los budistas creen que el cerebro (3 en 1) es el soporte físico para la mente, así que no hay tal cosa como YO soy mi cerebro, o YO soy mi mente... todo eso es ilusión generada por un continuo flujo de pensamientos, emociones, sensaciones y percepciones. ¿Ya te estás preguntando cómo el saber todo esto puede ayudarte a la paz mental cierto? =) Lo que nos refuerza la percepción de que SOMOS nuestra mente, es siquiera cuestionarlo. Es como ver una película principio al fin, y recibir la información de manera contínua de imágenes, sonidos, etc. Si lo vieras “cuadro a cuadro” sería muy distinto. Si observamos nuestros pensamientos, sentimientos y emociones uno a uno, la ilusión de quien “soy yo” sería sustituida por una visión más calmada, amplia y serena. Utilizando el mismo ejemplo anterior, si nos pusieramos a observar el pensamiento y emoción asociadas al “perro”, en lugar de ser llevado por la sensación del miedo, el poder sobre ti se minimizaría. Si todo esto te deja confuso, es una buena señal. La confusión conforme han enseñado a Mingyur Rinpoche es el inicio de la comprensión, la primera fase para librarse de las conexiones neuronales antiguas e ideas específicas de quien tu eres y de lo que eres capaz de hacer. Lo que aquí se explica es que tu puedes cambiar tu realidad, sea ella cual sea, porque no eres una persona limitada. Lo que te limita realmente es creer que TU ERES la imagen que creaste a partir de tus hábitos que fueron generados por las conexiones neuronales que mencionamos anteriormente. Uno de los ejemplos que Rinpoche menciona en el libro acerca de este punto, es que vivimos en términos dualistas: yo y el otro; dolor y placer; tener o no tener; atracción o repulsión. Eso hace con que la mente viva en un constante filtro donde su perspectiva a cada experiencia, es restringida por un censo de limitación. El censo de limitación se corrobora con el uso de ciertas palabras... No soporto mi empleo, “pero” en la situación actual de mercado, ¿como lograria otro? Me gustó la fiesta “pero” la de Pedro fue mejor... etc. ¿Logras ver como el pero te limita? Los sentimientos de limitación, ansiedad y miedo, son apenas “parte de una charla neuronal”, que se convirtieron en hábitos. Afortunadamente los hábitos pueden ser alterados y para lograrlo basta con estar consciente de cuáles son; razón por la cual es tan fundamental, permitirse el silencio y examinar tus pensamientos. Y como mencioné anteriormente, la meditación es una herramienta poderosa para lograrlo. Aquí van las 5 ideas principales del libro:


Entre los beneficios PROBADOS de la meditación, están el bajar la presión, mejorar la circulación sanguínea, reducir la frecuencia cardiaca y niveles de ansiedad, aumento del sentimiento de bienestar, menor estrés, prevención del envejecimiento cerebral, combate a la depresión, ayuda en adicciones y mucho más. ¿Vale la pena al menos intentarlo no? De hecho es muy sencillo y en la web puedes encontrar una infinidad de videos enseñando como hacerlo o puedes adquirir apps como headspace, que lo hacen muy divertido. Wisdom in Action de hoy, te invita a tomar una sola acción:

  • Prueba el poder del silencio. Si quieres medita o solo siéntate a observar algo o realiza cualquier actividad que exija tu máxima concentración como por ejemplo la yoga. Permita un “respiro” y serás testigo de cuánta claridad mental podrás alcanzar si lo haces de forma consistente.

Uno de los mayores desafíos que relatan las personas que intentan practicar la meditación, es la lluvia de pensamientos que inunda la cabeza, justo en el momento que no quieren pensar en nada. Esta lluvia, también es conocida como "Monkey Mind” o sea, pequeños monos que se quedan saltando como si fueran niños en una sala intentando jugar. Bien, si tienes niños ya sabes que la fórmula ¡callase en este instante! hasta puede funcionar (por medio minuto), pero viene seguida de una explosión de energía aún más fuerte. Así que la recomendación es que no intentescallar los monos y si que te hagas amigos de ellos, sin luchar. Al fin y a cabo, son apenas pensamientos, mira sin prenderte a ninguno de ellos, como si fueron parte del paisaje y déjalos ir... uno a uno. Si aun sientes resistencia en ello, te enseño algunas de las técnicas que aprendí:

  • poner atención a la respiración y contar mientras inspiras y expiras (inspira 5, sostén el aire 5, expira 5, sostén el aire 5, inspira 5 y así va).

  • cuando la mente empiece a jalarte para nuevos pensamientos, repetir mentalmente palabras como: tranquilidad, tranquilidad, tranquilidad (solo con repetirlas, ya te liberas de lo que estaba pensando y puedes regresar a tu meditación).

  • focalizar tu atención en algún objeto, en lugar de estar con los ojos cerrados. O sea, puedes poner algo que te llame atención frente a ti y mirarlo. En un principio es muy probable que empieces con ver características del objeto pero pasado un tiempo, esto se desvanece.

El hombre nombrado "más feliz del mundo” menciona que ha logrado dichos niveles de felicidad a partir de la práctica constante de meditación. Les dejo el link del excelente TED TALK con Matthieu Ricard (un bioquímico convertido en monje budista, autor, fotógrafo y brazo derecho de Dalai Lama): TED TALK - Matthieu Ricard. Ya sea que estás buscando la felicidad o quieres que ella te encuentre, el camino más sencillo es que exista paz y tranquilidad para recibirla cuando llegue. Empieza con pequeños pasos... 5 minutos de meditación o silencio al día... observa lo que pasa y ya estarás atrapado en la red de felicidad, sin tener que ir al Himalaya. ¡Permite que el agua ensuciada por los pensamientos se limpie!

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