Involúcrate tanto en el presente... que no tendrás porque preocuparte por el futuro



Uno de mis aprendizajes más importantes en los últimos años, fue darme cuenta que el sufrimiento (léase agobio, depresión, tristeza, etc.), se genera a partir de nuestros pensamientos, ya sea acerca del pasado o del futuro. Piensa conmigo: ¿Qué problemas tienes ahora? Ahora, ahora, ¿en este exacto momento leyendo estas líneas? Excepto que estés en una cama enfermo, (lo cual me haría feliz saber que aún así, estás leyendo esta nota), todo lo demás no es un problema del presente y si de algo que esperas, deseas, ansias, imaginas... y claro... está en el futuro. Para muchas personas ha sido transformador identificar esto y trabajar el pensamiento de forma distinta, así que les traigo un libro que habla exactamente acerca del tema en una mayor profundidad: el excelente The Power of Now de Eckhart Tolle, un libro que ha sido traducido en más de 15 idiomas y que ha impactado la conciencia colectiva de todo el Planeta, con más de 2 millones de copias vendidas. Si pones las instrucciones de este libro en práctica, casi puedo garantizarte que sentirás paz y tendrás mucho más tranquilidad en tu vida.

  • La primera gran enseñanza del libro se refiere a cómo nos identificamos con nuestros pensamientos. No somos nuestros pensamientos y la verdadera libertad empieza, cuando uno se da cuenta de que es el observador, no el pensador, y puede ver con claridad lo que está pasando dentro de esta cajita mágica llamada mente.

  • Cuando logras dirigir tu conciencia hacia dentro, con ese enfoque de observador, tú alcanzas tu propia fuente personal y es como la sensación de “regresar a casa”... dónde no existe el miedo, dónde eres pleno y te sientes completo.

¿Suena bien no? ¿Entonces porque no lo hacemos a menudo? Porque nuestra mente no para. Este es el mayor obstáculo para experimentar esta conexión con uno mismo. Les cuento una historia que me relató un amigo años atrás: El estaba realizando un trabajo con niños y uno de ellos, de 8 años, estaba muy enojado y ya empezaba a molestar a los demás. Intentando comprender de dónde venía tal enojo y cómo no había nada externo que aparentemente pudiera ser la causa, le preguntó acerca de lo que le molestaba. Le contestó: - es que quería parar de pensar... callar esas voces en mi cabeza. Al principio pareció chistoso, pero fue al ver su rostro de agobio al decirle esto, que mi amigo percibió que era algo real. Le preguntó en qué pensaba. Le dijo muchas cosas, la mayoría relacionada con actividades que le fueron asignadas o con problemas en casa. Era acerca de sus Papás, de la maestra, de la escuela, del perro, de la clase de música que no había practicado, etc. La agenda del niño, con 8 años, era más ocupada que la de incluso mi amigo. Y claro, los pensamientos dominaban su mente. Es comprensible el enojo, pues para un niño puede ser difícil entender que “tiene la elección” de ser observador de los pensamientos que tiene y literalmente liberarse de ellos en lugar de atarlos a sí mismo. Pero a decir la verdad, tampoco aprendimos nosotros, los adultos, como hacerlo. Frecuentemente, la mayoría de las personas sentimos que 24 horas no son suficientes para todo lo que tenemos que hacer. Los pensamientos de “debe”, “debería”, “podría” se transforman en voces dentro de nuestra cabeza y esas voces van quedando cada vez más altas y repetidas, lo que hace que las creas, sin siquiera imaginar que pueden ser trampas fantasiosas. Nuestro poder como adultos nos permite “oír los pensamientos o mirarlos” y optar por quedarse con ellos o dejarlos ir libremente. Es como cuando ves algo bonito y dices - ah qué bonito - y listo. Cuando ya no tienes ese apego con tus pensamientos, también te liberas de algo que puede ser extremadamente dañino: El Ego. El Ego (el falso yo), no reconoce el presente... el ego es puro pasado y futuro, lo que convierte la mente en algo disfuncional. Imagina ¿quién serías sin eso? veamos cómo actúa el ego: - ¿Cómo osas decir eso? claro que soy el experto aquí! -> ego protegiendo el pasado - Algún día, cuando haya ocurrido esto, estaré bien, en paz, seré feliz -> ego protegiéndote para decir que no es tu culpa que las cosas no ocurran... y todo llegará en el futuro... si por acaso, algo distinto pasa. La cuestión es que no puedes entrar en el momento presente, mientras te identificas con tu mente. Entonces el camino es ser No-Mente, para vivir el presente, donde todo está perfecto, tienes salud, eres creativo, tienes trabajo o herramientas para encontrar otro, tienes comida en casa, tienes cama para dormir y muchas otras cosas por las cuales expresar gratitud. Veamos las 5 ideas principales del libro:


Es muy interesante la forma como el autor nos lleva a ver la cuestión “tiempo”. Nos invita a reflexionar: Nada ocurrió nunca en el pasado; ocurrió en el ahora. Nada ocurrirá nunca en el futuro; ocurrirá en el ahora. Lo que menciona es difícil comprender con nuestra mente, el lado racional peleará contra este concepto, pero las decisiones de pasado realmente fueron tomadas en el “ahora” un día del pasado. En aquél entonces... en el día de la decisión... solo existia eso. El día en que tomaste la decisión. La clave reside en empezar a observar tu presente, sentirlo y vivirlo. Por ello, el Wisdom in Action de hoy te invita a estar y vivir en el presente:

  • En el día de hoy empieza a hacer las cosas de forma completa. Estás subiendo una escalera, observa la escalera, siente como es el piso de la misma, mírala de arriba hacia abajo, y cuando la subas siente completamente lo que pasa con tu cuerpo, observa qué pensamientos vienen a tu cabeza estando inmerso en esta actividad. Lo mismo puedes hacer al sentarte a comer, o lavarse las manos, en fin cualquier actividad. Lánzate al 100% a ella.

  • Date cuenta: ¿hay alegría, fluidez y ligereza en lo que estás haciendo? de no ser así, literalmente, apunta en un papel lo que está quitando esta tranquilidad... verás que son ideas y expectativas acerca del pasado o futuro. Cuando lo percibas, solo regrésate al presente, al ahora.

Eckhard menciona que mucho de nuestro sufrimiento se genera porque estamos siempre tratando de llegar a otro lugar distinto de dónde estás ahora. Las acciones que tomas son siempre un medio para conseguir un fin. Lo que haces es posponer toda tu satisfacción para un futuro que solo existe en tu imaginación, y crear problemas en tu presente, dónde realmente no existen. Cuando “creas” problemas, creas dolor. Si en el “ahora” surge un problema real, una situación que tienes que afrontar, la acción que surge de tu conciencia, será clara e incisiva. Así que observa tus problemas, tus pensamientos y tus emociones, y verás que el problema solo existe en el futuro, un lugar bonito que no existe realmente. ¡Acepta el momento tal como es! Abraza el “ahora”, vea cuantas cosas lindas están a tu alrededor y retoma la paz perdida.




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