Que tal librarse de las cosas que te quitan el sueño?

“La gran descubierta de mi generación es que el ser humano puede alterar su vida, simplemente cambiando su actitud hacia ella.”

~ William James ~


La primera vez que leí este libro fue en el 2014, pero para mí sigue siendo actual, y cada vez que me doy una vuelta para revisar sus ideas, me quedo inspirada. La razón es sencilla, el libro te invita a liberarse de las pequeñas cosas que te preocupan en el día a día y a ocuparte con lo que realmente importa, mostrando que es una cuestión de actitud tener una vida tranquila, armoniosa y sin complicaciones.

Aún me acuerdo cuando lo compré. Literalmente el libro me abrió una nueva perspectiva, especialmente en algunas distinciones, como la diferencia entre importante y urgente, o el "reaccionar" a las cosas en lugar de verlas en perspectiva. Bien, estoy hablando del hermoso libro DON'T SWEAT THE SMALL STUFF... and it's all small stuff, de Richard Carlson, que tuvo más de 25 millones de copias vendidas en todo el mundo. El libro trae 100 ideas, así que puedes leerlas de forma aleatoria y poner en práctica lo que desees en días distintos. El día de hoy les traigo algunas de ellas para que se sientan inspirados:

=> Recuérdate a ti mismo que cuando te mueras tu lista de “por hacer” (to do) no estará vacía.

Muchas personas piensan que van a relajarse después de marcar el último “to do” como solucionado, porque ahí sí, podrán hacer cosas que les causan entusiasmo y que no hacen habitualmente. La realidad, desafortunadamente, es que esta lista nunca se terminará… las actividades sólo serán reemplazadas por otras. El autor invita a reflexionar que la vida no es acerca de tener todo listo, o de tratar todo como emergencia que exige atención inmediata y si de aprovechar cada paso de tu camino con tranquilidad y vivir una vida llena de amor. => Deja que otros tengan su momento de gloria. Hay algo mágico cuando te liberas de ser el centro de la atención, de querer ganar crédito y reconocimiento, y en lugar de eso deja que otros sean las estrellas. Nuestro exceso de búsqueda por atención es aquella parte del ego que interrumpe a otros cuando están hablando porque - aparentemente - nuestra historia es más interesante que la que están contando. El problema es que al intentar dar tu parecer acerca de cuán brillante eres, dejas de escuchar al otro, para escuchar a tu propia mente. La invitación entonces es que si una persona te viene a contar algo bonito, algo que realizó, solo di que es maravilloso y demuestre interés por escucharla, estando presente al que está diciendo. Verás qué diferencia hace eso. => Imagina que todos a tu alrededor alcanzaron la iluminación, excepto tu. Eso está muy interesante, porque te invita a ver a las personas como maestros y hace con que tu desafío sea el descubrir lo que la persona que está frente a ti, está tratando de enseñarte. Me encanta la idea, porque realmente creo que podemos aprender mucho unos de los otros, si estamos atentos. Cambiar tu percepción del ¿por qué él está haciendo eso? para ¿qué está intentando enseñarme? te libera de mucha frustración. Puede que tengas que aprender compasión, a escuchar o tener empatía, pero abrirte a quien está frente a ti, es un acto de humildad y aprendizaje. => Una vez por semana escribe una carta que salga desde tu corazón. Esta acción te ayudará a recordar la cantidad de cosas por las cuales eres grata (o), y hará el día de alguien increíblemente especial (las personas no están acostumbradas a recibir palabras amables venidas de la nada). Usualmente cuando empiezas a hacer cosas así, termina por convertirse en una espiral y otras personas se sentirán inspiradas a hacer lo mismo. Bueno ¿y quien no quiere vivir en un mundo así? Yo ciertamente quiero =) Aunque el libro tiene muchas ideas increíbles, aquí les dejo 5 de ellas:


Wisdom in Action de hoy te invita a ¡calentar tu corazón! Un ejercicio sencillo que me encanta proporcionar a mis coachees, cuando me dicen que no están sabiendo lidiar con alguien que les enoja mucho (del trabajo o personal) es el siguiente:


  • Piensa en esta persona que te enoja, como un niño chiquito o como un adulto mayor. Si te hace más fácil piensa que es un niño de 6 años, imagínalo presionado por sus Papás o por algo, imagina su rostro triste, sin saber que hacer, y después retoma en tu mente la actitud que la persona tiene que tanto te enoja. Puede ser que siempre quiere tener la última palabra, puede ser que se porta como sabelotodo, puede ser que alza la voz cuando quiere mostrar que está correcto. Vea al adulto actuando como niño chiquito.


  • Si se te hace más fácil, puedes imaginarlo como una persona de 100 años ya en su lecho de muerte, con ojitos de quien ya se está yendo, cansado, con una expresión de sabiduría que los años le dieron y al mismo tiempo la consciencia que hizo cosas incorrectas en la vida. Ahora vuele a imaginarlo como el adulto que es frente a ti y que el aún no percibe que se dará cuenta de sus equivocaciones, solamente con el paso de los años.


La magia de este ejercicio es que usualmente las peleas se dan por querer probar quien está correcto o quién tiene más poder, etc. Todo esto se disipa cuando te percatas que estás peleando con un niño o con una persona que está cerca de morir por su edad; se crea un sentido de compasión muy bonito y te abre espacio para comprender cosas que no comprenderías estando “de igual a igual”. Otra de las ideas del libro, dice respecto a la temporalidad de las cosas. Si empiezas a ver todo como “un vaso que ya se rompió”, tendrás una vida de menor preocupación. La idea, en realidad, viene del Budismo y menciona que todo en la vida está en constante cambio: todo tiene un principio y un final. Cada árbol nace como semilla y después regresa a la tierra. Todo lo que usamos puede estar intacto hoy, pero se va en algún momento. La lección acá que te trae paz es que cuando esperas que algo eventualmente se va a romper, no te quedas triste o sorprendido cuando ocurre. Es como una expresión de desapego y apreciación al mismo tiempo. Porque la lección no dice: entonces “deje de valorar o apreciar las cosas”, al contrario, verás que rico es apreciar en este momento las cosas lindas que tienes contigo. Termino con una foto de un evento en el cual estuve presente el año pasado. Algunos monjes fueron al evento y se pasaron de forma incansable, preparando una mandala con arena de diversos colores, frente a los ojos atentos de todos, durante tres largos días. Al fin del tercer día, estábamos deslumbrados con la belleza del dibujo final y de cómo se esforzaron entre todos para crear algo tan increíblemente perfecto. Después del ceremonial, dónde sacamos fotos y pudimos apreciar la mandala final, uno de los monjes de forma muy calmada fue hasta la mesa, lanzó una rosa en el medio, y empezó a borrar la mandala, uniendo en forma circular toda la arena existente. La lección estaba clara: todo es temporal. Lo que nos quedó fue la gratitud de haber presenciado algo tan hermoso, por el tiempo que se pudo apreciar.


Haz el ejercicio. Aprecia todo lo que tienes ahora como si mañana ya no existiera. Tu empleo, tus objetos materiales, tu casa, tus amistades, todo. Esto te dará una nueva perspectiva acerca de lo que realmente es importante y te liberarás de la molestia de las pequeñas cosas que te quitan el sueño. No lleves la vida tan en serio. Cambia tu actitud y diviértete. Al fin, todo es temporal.



Publicaciones Recientes
Haga tu búsqueda por tema

Encuéntrame en:

@ 2016 HUMAN CHANGE - Todos los derechos reservados