¿Cómo saber cuando es mejor Hablar o Callar?

"Uno de mis problemas es que yo internalizo todo. Yo no puedo expresar mi rabia; En lugar de expresarla, hago crecer un tumor dentro de mí." ~ Woody Allen


"Habla cuando estás enojado y darás el mejor discurso de todos los discursos del que un día te arrepentirás." ~ Ambrose Bierce



En el Wisdom in Action de hoy, abordaremos el tema de los Conflictos. Me pareció interesante empezar la nota con las dos citas arriba mencionadas, porque de cierta forma te llevan a pensar: entonces… si no hablo, es probable que me dañe a mí mismo (a), pero si hablo, puede que termine generando más problemas de los que tenía ¿debo o no reaccionar cuando estoy enojado Ajá!!! Justo este es el tema central del libro Crucial Confrontations escrito por un grupo de autores muy reconocidos en áreas como Comportamiento Organizacional, ellos son: Kerry Patterson, Joseph Grenny, Ron McMillan y Al Switzler. La velocidad con que todo cambia, la forma como cada quien vive su vida y tiene sus experiencias, en sí mismo, ya son razones suficientes que individualmente tengamos una visión particular acerca de lo que es correcto o incorrecto. Si sumamos a ello, el hecho de que desafortunadamente no todos viven “con la cabeza en el presente”, es fácil ver porque a veces nos sucede el “oír” SIN “escuchar” lo que el otro dice, y esta es seguramente una de las formas más habituales de conflicto. Pero entrando de lleno en el libro, la primera invitación de los autores, es que reflexiones en lo siguiente: ¿qué haces tú cuando alguien te decepciona? 1) escoges violencia (física, emocional) o 2) te quedas en silencio (ignorar al otro, o simplemente hacer como que el problema no existe) Usualmente estas son las dos formas en que la gente actua. Obviamente hay una tercera que es la que propone este libro que es comunicarse con asertividad, aun y cuando enfrentas un problema. Aquí siguen algunas claves mencionadas por los autores: Elija CUAL problema quieres arreglar Usualmente los problemas vienen acompañados de… problemas. No vienen en una caja delgadita, vienen en cajas bien llenitas, y al tratar de resolver UN problema pensamos que como tal es UN problema, cuando en realidad son varios. Les doy un ejemplo: Una hija que dijo a su Papá que regresaría a casa a las 11pm, termina por llegar a la 1am. ¿cual es el problema aquí? Tu podrías contestar: - esa es fácil, el problema es que llegó tarde. Sí, es un hecho, sin embargo, aquí hay otros problemas que se crearon: ella rompió su promesa; ella defraudó la confianza de su Papá; ella causó mucho miedo en su Papá porque estaba fuera y él quedó pensando lo peor; ella está desafiando a su Papá para medir fuerzas, etc. Aunque el problema es que la hija llegó tarde, este puede ser el último de los problemas, que su Papá quiera discutir con ella. Entonces lo más importante es preguntar: ¿Cuál es el problema correcto que quiero solucionar? Una forma de saber si estás intentando solucionar el problema correcto, es que este no regresa, no tienes necesidad de discutirlo una y otra vez. Si la situación se repite, ten por seguro que hay otro problema aún mayor de fondo. La clave es “separar” los problemas y notar cuál de ellos te molesta más. Perciba que siempre hay una historia detrás de la historia Una vez que ya sepas el problema que deseas arreglar, es hora de hacer una pequeña revisión, y pensar cuál es la historia por detrás del conflicto. Las historias que “nos contamos” usualmente nos ayudan a justificar nuestros peores comportamientos, por ello, es importante desafiar tu historia antes de seguir adelante. Puedes simplemente ver el error de otra persona y decir: - no puede ser, ¡¿cual es su problema, qué le pasa!? o, puedes considerar preguntarte - ¿porque una persona tan razonable, racional y decente, haría esto? Cuando te preguntas ¿cual es el problema con esta persona?, de inmediato amplificas la situación y el enojo, pero si piensas en qué otras cosas pueden estar influyendo para que ella actúe de la forma como te enoja, pasarás a ver la película completa. Les dejo una nota muy particular acerca de este punto: Yo sé que en medio al conflicto es muy difícil tener “compasión" y pensar en el otro, como una "buena persona”… pero ¡FUNCIONA! Mira, nadie se levanta en la mañana queriendo hacer la vida del otro lo más desagradable posible… sí lo hace, es porque se está defendiendo de algo, protegiéndose y luchando contra sus miedos. No significa que tengas que defender a quién te está atacando, pero sí, ser más inteligente y hábil para ver más allá de la superficie.


Aquí les dejo las 5 ideas principales del libro:


Otro ejemplo de los autores hace mención a evitar hablar de los resultados en lugar de hablar del problema. Si ya llegas con la declaración: - “no puedo creer que hiciste chistes acerca de mí a propósito en la junta” o “es evidente que no te importa nada tu familia". En esos casos lo que haces es mostrar lo que ya concluiste y no lo que la persona realmente hizo. La persona solo podrá entonces, suponer que hizo algo malo. Esta estrategia puede ser poco clara, imprecisa y costosa a la vez, por ello, es tan importante empezar con “hechos/factos”. Cuando más claro es el hecho, mayores serán las probabilidades de resolución.


Wisdom in Action de hoy te invita a reflexionar y actuar:


  • Ya notaste que, no siempre, lo que las personas piensan que es el problema es realmente el problema más importante. Date cuenta de ello y no intentes dar “respuestas rápidas” a cada persona que te pida ayuda acerca de un conflicto, ya que la pregunta puede estar equivocada y ambos estarán trabajando sobre algo, que no resolverá realmente la situación.


  • Inicia por preguntar a la otra persona qué soluciones propone (porque es la persona que está más cerca del problema) y de ahí, queda atento (a) a lo que surja, para leer entrelíneas (el motivador del conflicto es ¿miedo, placer, dolor, presión, debilidad?). Cada vez que un problema surja, percibe que siempre hay algo más fuerte que lo que está en la superficie.


Termino esta nota, mencionando lo que noto ser uno de los mayores problemas cuando se trata de hacer acuerdos: la falta de especificidad.

  • ok, entonces dijiste que cambiarás correcto? o

  • ok, estamos de acuerdo que no llegarás más tarde por la noche.

Son acuerdos débiles que tienden a fallar porque “tarde por la noche” puede ser 11pm o 3am... Para hacer acuerdos fuertes, hay que ser específicos en lo que se requiere y tener la concordancia de que la otra parte puede hacerlo. Con esto, será más fácil trabajar y evitará mucha frustración. Concluyendo: los conflictos, por definición, ocurren cuando dos o más personas no están de acuerdo en algo y para evitar estar en desacuerdo, es importante ver la película completa y tener algo de compasión. Si ya entraste en la discusión, es fundamental que la misma no sea violenta (inclusive emocionalmente, con gritos o falta de respeto) y que la conversación sea iniciada y terminada (ya que el silencio puede empeorar y mucho la situación). Mi recomendación final es que extrapoles lo que estás viviendo para de aquí a 1 año… ¿vencer esta pelea es realmente lo que te hará más feliz?¿en un año a partir de hoy, qué diferencia esto hará en tus planes de vida? Te lo aseguro que al notar cuán poco relevante son la mayoría de las batallas que enfrentas, te ayudará a estar más calmado (a). El libro trata de cómo lidiar con problemas de conflictos, pero no está demás decir que si no sufres de ello, debes de acordarte apreciar y agradecer a aquellos que están a tu alrededor y hacen tu vida mucho más fácil. Vivir en paz, aún en medio a conflictos ..... sólo depende de ti.





Publicaciones Recientes
Haga tu búsqueda por tema

Encuéntrame en:

@ 2016 HUMAN CHANGE - Todos los derechos reservados