No BRAIN, NO GAIN: el secreto para tomar mejores decisiones



Las dos mayores preocupaciones que expresan mis coachees, CEOs y Ejecutivos, son: “tengo que aprender a administrar mejor mi tiempo” y “no logro concentrarme, termino el día agotado, sin haber hecho lo que me propuse”.


Know the feeling? =)


Bueno, no es difícil entender el porqué eso es un punto de preocupación... con una rápida mirada en sus agendas, puedo ver que están repletas de juntas, videoconferencias y conversaciones telefónicas. La velocidad con la que todo está ocurriendo, exige asumir responsabilidades cada vez mayores, hay que estar en los temas de estrategia, pero también en los tácticos... hay que innovar, crear, competir… hay que estar centrado, aún cuando están siendo bombardeados por información y distracciones constantes.


Resultado: parecen estar frecuentemente sin tiempo y no logran enfocar su atención completa en nada, es como tener que dedicar atención parcial, de forma continua, a todo lo que viene surgiendo.


El problema, además del desgaste del Ejecutivo y el muy conocido síntoma de “burning-out”, es que justo en medio de todo esto, son tomadas muchas decisiones. Pero son decisiones a partir de atención parcial… o sea, no es que están tomando malas decisiones, es que siquiera están conscientes de que las están tomando. Es como estar en piloto automático, haciendo la mayor parte de las elecciones con el cerebro trabajando de forma inconsciente.


Si estás viviendo algo similar, dejame decirte que hay un herramienta disponible para uso inmediato =) que te ayudará mucho, llamada mindfulness.


Es probable que ya hayas escuchado la palabra, e igualmente es probable que la asocies con temas de espiritualidad y religión… lo que parece no encajar en el mundo corporativo. Pero ya verás, que no es así, de hecho las empresas más famosas del mundo, como Google, Target, General Mills, P&G, Twitter, etc., ya adoptaron el lema “being a mindful leader” como parte de su DNA, y establecieron espacios en la propia empresa para la práctica de mindfulness.


Así que confía, está absolutamente relacionado con tu vida profesional.


Empecemos entonces, por comprender lo que es. Hay muchas definiciones para mindfulness, pero me parece que la forma más sencilla de explicarlo es traduciendo la palabra: mind = mente + fulness = plena


Mindfulness es exactamente esto, una mente plena, descansada, conectada con el momento y sobretodo, con atención y consciencia en el presente. Y claro, lo opuesto, sería una mente-no-plena, una mente cansada, que hace muchas inferencias, porque está juzgando todo el tiempo. Una mente que no cuestiona ningún pensamiento, y por ello, se deja llevar por las emociones y por mucho estrés.


Ahora veamos qué relación tiene esto con en el aspecto profesional:


Te gustaría que un doctor que te vaya hacer una cirugía en los próximos momentos:


1. ¿Esté tranquilo, atento y presente en lo que está haciendo, pensando en cuál será el mejor equipo para tener en la sala, revisando los últimos detalles para que todo salga bien, o


2. Que esté divagando con su mente, contestando el teléfono, platicando con el jefe acerca de la última cirugía que no salió bien e intentando atender 4 pacientes al mismo tiempo, mientras se prepara para la operación?


¿La respuesta parece obvia no? =) y, es probable que todos deseemos ser atendidos por profesionales como el del ejemplo “1”, personas con mente-plena y concentradas en lo que están haciendo. Sin embargo, ¿adivina en cuál modelo están trabajando la mayoría de las organizaciones actualmente?


Todo está cada vez más veloz, y la velocidad exige decisiones rápidas. Por ende, los cambios de prioridad son constantes, los equipos están trabajando en varios proyectos al mismo tiempo, sin poder enfocarse en ninguno… los colaboradores están sin roles y responsabilidades claras, ya que “siempre se necesita ayuda en algún lado”… todos terminan cansados… actuando en piloto automático. El final de la historia es que la productividad y la motivación se ve afectada, el cliente se ve afectado, los resultados de la organización se ven afectados… aun cuando… la empresa cuenta con profesionales extraordinarios.


¿Cómo regresamos al modelo “1"? Ya que no se puede desacelerar el mundo, la solución reside en trabajar en uno mismo, en tener una mente tranquila para tomar decisiones, para establecer prioridades, para comunicarte mejor, para estar atento al entorno... una mente-plena, para ser un líder más consciente.


¿Cómo empezar a practicar mindfulness?


“Between stimulus and response there is a space. In that space is our power to choose our response. In our response lies our growth and our freedom.”

Viktor E. Frankl


La frase de Viktor Frankl, es perfecta para ilustrar cómo emplear mindfulness. Estamos todo el tiempo recibiendo estímulos y respondiendo a ellos. Sin embargo, entre el momento que ocurrió algo, hasta la reacción que vas a tomar, existe un espacio (que puede ser segundos), el espacio de excelencia del líder. Es justamente en esta brecha, que se toman las decisiones conscientes o reacciones inconscientes.


Tener la mente en el momento presente, te activa la autoconsciencia para observar cómo reaccionas a los eventos, y posibilita la tranquilidad, para indagar, si lo que percibes, es o no real.


Hay muchas técnicas para lograr todo esto y una de ellas, es la meditación, razón por la cual, muchas personas asocian el tema con religión y espiritualidad. No obstante, te presento otras, aún más sencillas y que puedes usar en tu día a día sin que esto te quite mucho tiempo: